Acá estoy, mirame,
desnuda y dormida en la madrugada,
tengo en la frente una flor que va abriéndose,
descubrime porque la savia me inunda
y me despierto.
Te quiero, intercambiemos destellos,
que si me apago, estaré habitando en tu paladar.
Mostrame vos también las estrellas,
pintame vestidos con los que pueda
parecerme a la noche,
emigrada de la falsa purpurina,
de las nubes plomizas del llanto.
Pintame verde mar y explorame,
rezumante de hipocampos,
haceme pequeña
y meteme en el cofre oscurito
de tu amanecer.
27 de enero de 2012
18 de diciembre de 2011
El Pozo
Hay una princesa con un manto verde,
escondida en el fondo de un pozo,
Ella es luz, el pozo está a oscuras.
Se ha sumergido en esta profundidad,
como castigo:
Parece que la princesa no sabe amar.
Debajo de su manto verde lleva los recuerdos,
los colores del príncipe, guardados en cuencos,
mezcla los tonos rosados del amanecer,
con los dorados del otoño,
y decide dormir allí, acurrucada en esa fusión.
Nadie habrá de encontrarla,
No quiere salir.
Nadie la ama, porque ella guarda todo
debajo de su manto.
No sabe dar...
Una princesa se duerme sola en un pozo sin luz,
cubierta de otoño y estrellas negras.
escondida en el fondo de un pozo,
Ella es luz, el pozo está a oscuras.
Se ha sumergido en esta profundidad,
como castigo:
Parece que la princesa no sabe amar.
Debajo de su manto verde lleva los recuerdos,
los colores del príncipe, guardados en cuencos,
mezcla los tonos rosados del amanecer,
con los dorados del otoño,
y decide dormir allí, acurrucada en esa fusión.
Nadie habrá de encontrarla,
No quiere salir.
Nadie la ama, porque ella guarda todo
debajo de su manto.
No sabe dar...
Una princesa se duerme sola en un pozo sin luz,
cubierta de otoño y estrellas negras.
7 de diciembre de 2011
Te estoy esperando,
extraño tu cuerpo acurrucado junto al mío,
tus ojos entornados,
tu pelo, acostumbrado a mis caricias.
Por momentos, alejás este miedo a la muerte,
esta soledad que me envuelve,
nube violeta, densa,
y mis ojos tristes.
Acá estoy,
mi piel en medio de la noche,
clava tu nombre en una flecha,
voraz, encendida.
extraño tu cuerpo acurrucado junto al mío,
tus ojos entornados,
tu pelo, acostumbrado a mis caricias.
Por momentos, alejás este miedo a la muerte,
esta soledad que me envuelve,
nube violeta, densa,
y mis ojos tristes.
Acá estoy,
mi piel en medio de la noche,
clava tu nombre en una flecha,
voraz, encendida.
6 de diciembre de 2011
La flor
Soy una flor, flotando entre camalotes,
viajo hacia la noche de inmensa luna,
pétalos bien abiertos, atenta,
esperando la lluvia.
No sé mi destino,
el amor me sorprende llegando el alba,
me sacude, me deja tiritando,
me toma entre sus manos,
soy una flor dormida,
entregada a su voz de selva.
Entonces el amor es inmenso,
porque amanece y soy plena,
se abren los camalotes,
rozo levemente el agua,
No sé cuándo pasó,
cuándo empecé a amar
y deje a un lado mis pretenciones de flor,
y temblé, mujer extrañando,
mujer susurrando en la espalda
del hombre vegetal,
hombre selva, que me abarca.
viajo hacia la noche de inmensa luna,
pétalos bien abiertos, atenta,
esperando la lluvia.
No sé mi destino,
el amor me sorprende llegando el alba,
me sacude, me deja tiritando,
me toma entre sus manos,
soy una flor dormida,
entregada a su voz de selva.
Entonces el amor es inmenso,
porque amanece y soy plena,
se abren los camalotes,
rozo levemente el agua,
No sé cuándo pasó,
cuándo empecé a amar
y deje a un lado mis pretenciones de flor,
y temblé, mujer extrañando,
mujer susurrando en la espalda
del hombre vegetal,
hombre selva, que me abarca.
4 de noviembre de 2011
Hoy vi unas flores de Mburucullá,
bajo la lluvia.
tan bellas, frescas, en un alambrado,
contra las vías del tren.
Las vi de pasada,
pero mi corazón se quedó allí,
mi tristeza toda, inmensa tristeza.
Quizás no vea mas
tus ojos de noche profunda,
tu piel de almendra...
Ahí estaban las flores,
presagio de la soledad...
bajo la lluvia.
tan bellas, frescas, en un alambrado,
contra las vías del tren.
Las vi de pasada,
pero mi corazón se quedó allí,
mi tristeza toda, inmensa tristeza.
Quizás no vea mas
tus ojos de noche profunda,
tu piel de almendra...
Ahí estaban las flores,
presagio de la soledad...
17 de octubre de 2011
La pregunta
Toco tu pelo, y la pregunta está latente:¿Es esta la última vez?
Sigo enredando mis dedos en tu cabeza,
en la tele, se van sucediendo las imágenes,
una tras otra,
y yo pretendo retrasar el reloj.
No quiero dormir, aunque lo haga pegada a tu piel.
Será esta la última vez? me digo
y me pego a tu pecho,
latidos de acuarela en mi costado,
lágrimas silenciosas dejo en tu almohada,
en sueños.
despierto, y la oscuridad no es tal,
el brillo de la noche es nuestro,
acaricio tu espalda, sin abrir los ojos,
¿Será esta la última vez?
Olvidé algo adrede en tu cama:
la ilusión, la esperanza...
Sigo enredando mis dedos en tu cabeza,
en la tele, se van sucediendo las imágenes,
una tras otra,
y yo pretendo retrasar el reloj.
No quiero dormir, aunque lo haga pegada a tu piel.
Será esta la última vez? me digo
y me pego a tu pecho,
latidos de acuarela en mi costado,
lágrimas silenciosas dejo en tu almohada,
en sueños.
despierto, y la oscuridad no es tal,
el brillo de la noche es nuestro,
acaricio tu espalda, sin abrir los ojos,
¿Será esta la última vez?
Olvidé algo adrede en tu cama:
la ilusión, la esperanza...
16 de octubre de 2011
NORA
Nora atravesando el espacio del espejo.
Nora,
volvió a escapárseme entre luces blancas y azules.
Soñé con esa muñeca hace unas noches,
y la acaricié.
Es inverosímil esta imágen,
el vestido a lunares,
mamá recostada en la sombra de la escalera
y yo queriendo encerrarla en la semioscuridad.
Sobre la espalda, el cabello de la niña
se desenreda despacio a las once y media.
Mamá arroz, manteca,
el vestido a lunares,
las tablas planchadas del delantal.
Encontrarte Nora
atravesando la luz azul.
La única.
Mamá dormida en el espacio malvón,
vestido de lino, la muñeca.
Pasillo, madreselva
Nora, desenreda despacio
el cabello de su niña,
arroz, manteca,
las tablas planchadas del delantal,
de su niña, a las once y media
Nora,
volvió a escapárseme entre luces blancas y azules.
Soñé con esa muñeca hace unas noches,
y la acaricié.
Es inverosímil esta imágen,
el vestido a lunares,
mamá recostada en la sombra de la escalera
y yo queriendo encerrarla en la semioscuridad.
Sobre la espalda, el cabello de la niña
se desenreda despacio a las once y media.
Mamá arroz, manteca,
el vestido a lunares,
las tablas planchadas del delantal.
Encontrarte Nora
atravesando la luz azul.
La única.
Mamá dormida en el espacio malvón,
vestido de lino, la muñeca.
Pasillo, madreselva
Nora, desenreda despacio
el cabello de su niña,
arroz, manteca,
las tablas planchadas del delantal,
de su niña, a las once y media
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