
20 de diciembre de 2007
25 de noviembre de 2007

Dolor
No puedo explicarlo con otra palabra.
Quieren escaparse las lágrimas
En el instante en que veo tu gozo,
Tus dientes apretados,
Tus ojos oscuro, noche de vientos,
Necesitados de amor.
Tus ojos mis ojos, dolor.
No quiero mas bálsamo
Que la maravilla de tu boca
Rozando la mía.
No quiero mas voluntad
Que la de ir hacia tu cuerpo
Por laberintos de estrellas.
Este dolor de quedarme
Parada en la vereda,
Viéndote partir,
Me abre el pecho,
Amapola de mil pétalos
Acariciando mi corazón.
No puedo explicarlo con otra palabra.
Quieren escaparse las lágrimas
En el instante en que veo tu gozo,
Tus dientes apretados,
Tus ojos oscuro, noche de vientos,
Necesitados de amor.
Tus ojos mis ojos, dolor.
No quiero mas bálsamo
Que la maravilla de tu boca
Rozando la mía.
No quiero mas voluntad
Que la de ir hacia tu cuerpo
Por laberintos de estrellas.
Este dolor de quedarme
Parada en la vereda,
Viéndote partir,
Me abre el pecho,
Amapola de mil pétalos
Acariciando mi corazón.
23 de noviembre de 2007

Cangrejo de otoño despertando a las mariposas.
Las hadas verdes acuden a vos, te refrescan de clorofila,
Y sonríen , cuando intentás acariciarlas
Con tus pequeñas tenazas.
Cangrejo triste, te encontré en mis aguas una tarde,
Y un arco iris se dibujó en mi garganta.
Un camino de aguamarinas trazaste
En tu intento por llegar a la morada de los elfos.
Te detuve, te ví cansado, y quise liberarte de tanta sal,
Tanto estropicio de corales.
Te busco, cangrejo de otoño, cada amanecer,
Y repito tu nombre, porque me gusta,
Porque me suena a cascabel, a luz, a estrella.
Te busco, y se me mete en la piel
Tu olor de arenas nocturnas,
Y en el pecho, tus espasmos de amor.
Las hadas verdes acuden a vos, te refrescan de clorofila,
Y sonríen , cuando intentás acariciarlas
Con tus pequeñas tenazas.
Cangrejo triste, te encontré en mis aguas una tarde,
Y un arco iris se dibujó en mi garganta.
Un camino de aguamarinas trazaste
En tu intento por llegar a la morada de los elfos.
Te detuve, te ví cansado, y quise liberarte de tanta sal,
Tanto estropicio de corales.
Te busco, cangrejo de otoño, cada amanecer,
Y repito tu nombre, porque me gusta,
Porque me suena a cascabel, a luz, a estrella.
Te busco, y se me mete en la piel
Tu olor de arenas nocturnas,
Y en el pecho, tus espasmos de amor.
3 de noviembre de 2007
A veces conocemos personas
Que sólo nos recuerdan
A un montón de botones de colores
Desparramados sobre una mesa,
Haciendo mucho ruido cuando los volcamos
Y de repente, el silencio.
A veces conocemos personas
Que se nos confunden con el viento
Las ponemos bajo una lupa
Y tan sólo vemos ampliadas
Las letras en las etiquetas de sus ropas.
A veces conocemos personas
Que vienen a nosotros como los accidentes:
Fatales, trayendo dolor, incertidumbre.
Sólo a veces pasa
Que se nos llena el alma de libros
Y se nos cuelgan del cabello
Escarabajos multicolores,
Sólo a veces, nos besa en una plaza
La luna blanca de la tarde.
“La cúspide de tus llamas”
es el suelo que sobrevuelan mis mariposas.
A veces pasa que conocemos personas
Que dejan sus zapatos en la tierra
Y salen con nosotros a girar
Por el universo
Sos agua, sos luz, materia estelar.
No sé dónde estabas, mientras yo
Acarreaba valijas grises
Y sustantivos inútiles.
Que sólo nos recuerdan
A un montón de botones de colores
Desparramados sobre una mesa,
Haciendo mucho ruido cuando los volcamos
Y de repente, el silencio.
A veces conocemos personas
Que se nos confunden con el viento
Las ponemos bajo una lupa
Y tan sólo vemos ampliadas
Las letras en las etiquetas de sus ropas.
A veces conocemos personas
Que vienen a nosotros como los accidentes:
Fatales, trayendo dolor, incertidumbre.
Sólo a veces pasa
Que se nos llena el alma de libros
Y se nos cuelgan del cabello
Escarabajos multicolores,
Sólo a veces, nos besa en una plaza
La luna blanca de la tarde.
“La cúspide de tus llamas”
es el suelo que sobrevuelan mis mariposas.
A veces pasa que conocemos personas
Que dejan sus zapatos en la tierra
Y salen con nosotros a girar
Por el universo
Sos agua, sos luz, materia estelar.
No sé dónde estabas, mientras yo
Acarreaba valijas grises
Y sustantivos inútiles.
20 de octubre de 2007

Lo irreversible, no es que me hayas mirado alguna vez,
sino el dolor que me causa que lo niegues.
El dolor juega hambriento con el cuerpo
huracán levantando cimientos.
Irreversible es la marca que quedó en mí
tras esquivar los escombros.
No es que te necesite
pero si estás, tendeme puentes,
trenzame hilos de colores,
y tiralos al fondo del pozo
porque esta oscuridad
me desarma
y me voy acostumbrando...
sino el dolor que me causa que lo niegues.
El dolor juega hambriento con el cuerpo
huracán levantando cimientos.
Irreversible es la marca que quedó en mí
tras esquivar los escombros.
No es que te necesite
pero si estás, tendeme puentes,
trenzame hilos de colores,
y tiralos al fondo del pozo
porque esta oscuridad
me desarma
y me voy acostumbrando...
15 de octubre de 2007
La banderita de un taxi: libre,
la lluvia iluminada por la luz de la calle,
la hora en el celular: 05:00 am
tus ojos mis ojos
frenada del colectivo
pronto amanece
se me borran las palabras,
ni siquiera un "buen día"
Tus pasos,
tus ojos de nuevo
boca de desayuno,
silencio.
No espero nada nuevo
laberinto de pasillos
y el milagro de tu voz a media mañana.
Tu cara que es mía
porque fijate que la contengo de reojo,
la retengo para mí,
para el resto del día sin vos.
Te amo
Nunca me salió tartamudear
y ahora como si nada, trabo las sílabas
tu nombre se me atraganta.
Niño, vida...
Dame por un segundo
el aire que te rodea
dame treinta centímetros de distancia
de mis manos a tu camisa.
la lluvia iluminada por la luz de la calle,
la hora en el celular: 05:00 am
tus ojos mis ojos
frenada del colectivo
pronto amanece
se me borran las palabras,
ni siquiera un "buen día"
Tus pasos,
tus ojos de nuevo
boca de desayuno,
silencio.
No espero nada nuevo
laberinto de pasillos
y el milagro de tu voz a media mañana.
Tu cara que es mía
porque fijate que la contengo de reojo,
la retengo para mí,
para el resto del día sin vos.
Te amo
Nunca me salió tartamudear
y ahora como si nada, trabo las sílabas
tu nombre se me atraganta.
Niño, vida...
Dame por un segundo
el aire que te rodea
dame treinta centímetros de distancia
de mis manos a tu camisa.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


