
4 de junio de 2009
27 de mayo de 2009
El cuenco del arco iris
EL CUENCO DEL ARCO IRIS
Por el iris de tus ojos,
pasan equilibristas,
fuegos de artificio,
guirnaldas verdes y naranjas,
luciérnagas de verano.
No tengo dudas,
lo que veo detrás de tus ojos de cuento
acelera mi escritura hacia territorios
aún no descubiertos.
La luz de tu mirada, va tejiendo cantidad de imágenes
y sobreviene la lluvia, las madreselvas,
los pájaros escapando de sus jaulas,
tu boca, ciruelo refulgiendo
bajo la luz candente del atardecer.
El lenguaje se torna entonces sutil,
fresco, luminoso,
sílabas de cascabel acuden
a espiar la maravilla.
La narración ofrece aristas insospechadas.
No cierres, mi amor, tus ojos de arrullo,
que la poesía detiene entonces, su curso,
a mitad de camino,
Y habrá que ir a buscarla al cuenco
donde duerme el arco iris,
al nacimiento mismo de tu sonrisa.
Por el iris de tus ojos,
pasan equilibristas,
fuegos de artificio,
guirnaldas verdes y naranjas,
luciérnagas de verano.
No tengo dudas,
lo que veo detrás de tus ojos de cuento
acelera mi escritura hacia territorios
aún no descubiertos.
La luz de tu mirada, va tejiendo cantidad de imágenes
y sobreviene la lluvia, las madreselvas,
los pájaros escapando de sus jaulas,
tu boca, ciruelo refulgiendo
bajo la luz candente del atardecer.
El lenguaje se torna entonces sutil,
fresco, luminoso,
sílabas de cascabel acuden
a espiar la maravilla.
La narración ofrece aristas insospechadas.
No cierres, mi amor, tus ojos de arrullo,
que la poesía detiene entonces, su curso,
a mitad de camino,
Y habrá que ir a buscarla al cuenco
donde duerme el arco iris,
al nacimiento mismo de tu sonrisa.
26 de abril de 2009
6 de marzo de 2009
7 de febrero de 2009
En tu vientre, los océanos
Si querés saber de mí,
buscame en la mañana celeste de noviembre
en la que pronunciaste los conjuros
de chamán del bosque,
en los pasillos donde me contabas tus sueños
de brujas con medias de colores.
Si querés hablarme, conectate a los teléfonos
con cables de serpentina,
para que mi voz se diluya mas rápido en tu memoria,
intentá marcar una combinación de números
que coincida con las veces que grité tu nombre
entre cuatro paredes, sin que me escucharas,
y otras tantas, en que me escuchaste
pero no pudiste entender las urgencias de mi alma.
Si querés saber dónde estoy,
buscame en las copas de los árboles,
tal vez me trepe a las ramas,
porque tengo miedo,
temo amanecer sin tu risa en la cocina,
sin tus pies enrrollados en mis sábanas.
Si querés tenerme cerca,
tan sólo recordá el dibujo que trazé sobre tus lunares,
besos como crayones,
lunas en tu pecho,
mapa del amor,
en tu vientre, los océanos.
Nada mas voy a agregar,
las palabras, cuanto mas generosas,
mas nos aislan.
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