17 de octubre de 2011

La pregunta

 

Toco tu pelo, y la pregunta está latente:¿Es esta la última vez?
Sigo enredando mis dedos en tu cabeza,
en la tele, se van sucediendo las imágenes,
una tras otra,
y yo pretendo retrasar el reloj.
No quiero dormir, aunque lo haga pegada a tu piel.
Será esta la última vez? me digo
y me pego a tu pecho,
latidos de acuarela en mi costado,
lágrimas silenciosas dejo en tu almohada,
en sueños.
despierto, y la oscuridad no es tal,
el brillo de la noche es nuestro,
acaricio tu espalda, sin abrir los ojos,
¿Será esta la última vez?
Olvidé algo adrede en tu cama:
la ilusión, la esperanza...

16 de octubre de 2011

NORA

Nora atravesando el espacio del espejo.
Nora,
volvió a escapárseme entre luces blancas y azules.
Soñé con esa muñeca hace unas noches,
y la acaricié.
Es inverosímil esta imágen,
el vestido a lunares,
mamá recostada en la sombra de la escalera
y yo queriendo encerrarla en la semioscuridad.
Sobre la espalda, el cabello de la niña
se desenreda despacio a las once y media.
Mamá arroz, manteca,
el vestido a lunares,
las tablas planchadas del delantal.
Encontrarte Nora
atravesando la luz azul.
La única.
Mamá dormida en el espacio malvón,
vestido de lino, la muñeca.
Pasillo, madreselva
Nora, desenreda despacio
el cabello de su niña,
arroz, manteca,
las tablas planchadas del delantal,
de su niña, a las once y media

25 de septiembre de 2011

                                           
LLeva en la espalda el crepúsculo,
los rayos de sol le atraviesan los omóplatos.
Es intenso, furioso, impredecible.
De sus piernas brotan rayos de sabiduría,
vientre de luz, un valle fértil lo habita.
Este hombre es cielo transmutado,
sus ojos cerrados ven las antiguas noches
en las que andaba solo, sin lumbre, sin amor.
Flores violetas, blancas y corales
habitan su paisaje.
Es etéreo, frágil, y a la vez,
arrasador, recién creado por pinceles mágicos.
Se deja escribir en el cuerpo
los nombres que recuerda del pasado,
pero su condición de ser alado
lo coloca mas allá, en el futúro,
feliz, observador,
recién nacido en el cosmos,
vital, inmenso,
azul, como una mañana que promete
Autor de la pintura: Federico Magrotti

20 de junio de 2011

Pena hiedra




Quiero sentarme en el medio de

un patio oscuro, a la madrugada,

llorar, romper el silencio de

los baldosones azules

llorar de milagro, de encuentro,

de dolor, de insomnio,

llorar porque sí, porque no,

de quererlo, de extrañar,

quiero retrasar el alba,

un resplandor violeta claro

rompe los techos

y las estrellas empiezan a caer

en la pileta de lavar.

La tristeza infinita no me abandona,

por mas que lavanda, por mas que jazmín,

me reinvento lluvia,

dejo por un momento mi cuerpo,

a merced del viento,

me desparramo sobre las violetas,

y espero que aclare relámpago,

mutilada por un rayo de luna.

En todas partes soy yo,

en este patio verde,

alba y azulejos,

rompo la aurora cuando entiendo

esto de la soledad,

de la pena hiedra y magnolia,

entre las rejas de la puerta.




13 de enero de 2011

El cofre de luna


Viajo, soy la tormenta,
recorro caminos escabrosos.
Guardo la luna en un cofre blanco,
y la llevo conmigo, contra la tempestad
entre mis costillas.
Duele la luna en mi costado,
y lloro, porque es largo el viaje.
El puente a mitad de camino
tiene tu autoría,
baranda de estrellas,
un río oscuro debajo y vos,
sin aparecer.
cargo morrales de azúcar,
por si acaso los cucos,
por si acaso tu sonrisa de niño feliz
salga a mi encuentro.
Pesa la luna, mi vientre es luna,
y mis pechos.
Amanezco dentro de tu sueño,
estás boca arriba,
todas las estrellas y los planetas
pintan tu pecho de azul.

Mi cofre de luna se abre al fin.

31 de diciembre de 2010

Un hombre sin miedo al agua


Este es el lugar delos faroles alimentados con clorofila.
El polen dibuja guirnaldas luminosas
en su vuelo, y busca un destino,
de fecundador indiscuble, absoluto.
El polen traza senderos de brillantina
en mi vientre azul claro,
y todos los secretos se revelan.
Pasa una niña con los cabellos oscuros,
rumbo al refugio.
Busca un lugar, donde sentarse a llorar.
Escribe en un papel, con letra muy clara,
un deseo, imperioso, casi una órden,
y me lo entrega:
"Un hombre sin miedo al agua,
que sepa nadar entre las algas,
que no lo asusten los barcos fantasmas,
que no sucumba ante las sirenas,
que no le tema a mi naturaleza"

Soy agua!! Soy agua!!!

En ese lugar hay un cielo debjo del cielo,
un espacio donde no entran los cobardes.

21 de septiembre de 2010

No creo en la primavera



No creo en la primavera
tengo un profundo escepticismo desde esta mañana,
y durará hasta que me acueste, en otra vida.
No creo en los brotes, ni en los cielos abiertos.
Mucho menos, en los barriletes.
No me engaño, paso de largo ante las margaritas
y el canto de los pájaros
cuando aún es de noche,
no llega a mi corazón derrotado.

Extraño al amor,
nada mas azul y transparente,
que el principio de un beso, desde el temblor
en la garganta, hasta los pequeños hipocampos
en la saliva.
Extraño el fulgor de los labios y quedarme hasta mañana,
sacando conclusiones tan inútiles
como deliciosas.

Descreo de setiembre, de la primavera lluviosa
y gris.
Retengo de a ratos las estrellas de tus ojos,
primitiva galaxia de mis sueños.
Descreo del milagro y me siento muerta,
muerta y vacía.