26 de abril de 2009

6 de marzo de 2009

7 de febrero de 2009

En tu vientre, los océanos


Si querés saber de mí,
buscame en la mañana celeste de noviembre
en la que pronunciaste los conjuros
de chamán del bosque,
en los pasillos donde me contabas tus sueños
de brujas con medias de colores.
Si querés hablarme, conectate a los teléfonos
con cables de serpentina,
para que mi voz se diluya mas rápido en tu memoria,
intentá marcar una combinación de números
que coincida con las veces que grité tu nombre
entre cuatro paredes, sin que me escucharas,
y otras tantas, en que me escuchaste
pero no pudiste entender las urgencias de mi alma.
Si querés saber dónde estoy,
buscame en las copas de los árboles,
tal vez me trepe a las ramas,
porque tengo miedo,
temo amanecer sin tu risa en la cocina,
sin tus pies enrrollados en mis sábanas.
Si querés tenerme cerca,
tan sólo recordá el dibujo que trazé sobre tus lunares,
besos como crayones,
lunas en tu pecho,
mapa del amor,
en tu vientre, los océanos.
Nada mas voy a agregar,
las palabras, cuanto mas generosas,
mas nos aislan.

3 de enero de 2009

Extraño tu condición de manzano


Extraño tu condición de manzano

Te extraño. Extraño tu condición de árbol.
Un manzano dando frutos en mitad de la noche.
Y yo debajo del árbol, esperando el alimento,
tus ramas cayendo sobre mi tristeza,
colmando mi casa, mi cuerpo, de luz, de poesía.
Te extraño, extraño tu condición de pájaro,
tus alas negras las adivinaba yo en la puerta de calle,
y dormía debajo de ellas un sueño de durazno y algodón.
Te extraño. Extraño tu condición de pez,
explorando los barcos hundidos,
rozando los corales con la luz del amanecer.
La luna no toca tus ojos de agua.
Te extraño semilla, sol, alfarero, cincel,
estrella, lágrima, tibieza,
corazón derramado sobre mis mañanas,
sin horarios,
cuenco de amor para verter mis dolores y mi llanto.
Te extraño en tu condición de chamán,
niño sabio, generoso, vientre de azúcar,
espalda de barco, para tomarse de ella
y dormir protegida de las pesadillas.
Te extraño, busco en tus ojos el beso de noviembre,
pero en tu iris de viento borraron los pretéritos.

9 de diciembre de 2008

8 de diciembre de 2008

Lo que extraño de tu beso

Lo que extraño de tu beso
no es el contacto con tu boca, la humedad,
tus labios de manzano abriendo cárceles,
inhóspitos parajes helados,
tus labios de viento
esparciendo pájaros, luciérnagas
en el cuenco solitario de mi paladar.
Cuando extraño tu beso,
es mas bien la proximidad de tus ojos de amatistas
lo que extraño,
son tus manos creando arabescos en mi cintura,
el instante en que entornás los párpados
y vienen a tus pestañas tus sueños de chamán,
tus presagios mas profundos para embellecerlas.
Lo que extraño de tu beso
nada tiene que ver con los latidos
de tu pecho sobre el mío,
sino mas bien, con el recuerdo, con la risa,
con el juego, con la palabra mágica que viene después,
al abrir los ojos, al respirar, sabiendo que
ya nada es lo mismo.
Lo que extraño de tu beso es la humanidad
que hallaba en tu rostro,
la certeza de que habrá un deseo,
un momento en que va a repetirse
ese instante de estrella fugaz,
esa felicidad que se instala tan de golpe,
provocando inmensas, irremediables,
ganas de llorar.