21 de febrero de 2010

Ibas a dibujarme un hada...


Ibas a dibujar un hada en mi pared

y te creí, porque tus pasos eran de pájaro herido,
llegaste a mi casa entre los árboles, con un ala rota, descalzo,
buscando mis brazos...
¿Cómo no habrías de dibujarme un hada?
Me miré en tus ojos y vi mi progenie,
con el cabello dorado, y tus ojos de pradera.
tu nombre de luz, trajo claridad a mis cuartos oscuros
tus manos, trazaron mapas hacia lo que iba a venir,
una casa, un árbol, la risa tuya cada mañana,
tu piel...ya casi no recuerdo el olor de tu piel...
Ibas a dibujar un hada en mi pared,
sentada en una luna en cuarto creciente,
cabellera negra, piernas rosadas...
iba a amarte después,
¿qué otra cosa podía hacer mas que amarte?

14 de enero de 2010

20 de diciembre de 2009

El fabricante de calidoscopios


Gastón fabrica calidoscopios,
Los ofrece lejos, en lugares desérticos,
donde hace falta un poco de ilusión.
El frío empaña sus ojos de luna,
pero él lleva fragmentos de arco iris en las pupilas.
Sé que lo protegen.
En cada uno de los colores, puse un deseo:
que las estrellas alivien las distancias en su corazón,
los ríos de la montaña, calmen su sed,
de hombre solitario,
y le llegue mi voz en la mitad de sus noches,
mis besos, cubriendo su cuello,
agonizando en su boca.
Sus calidoscopios llevan hechizos
de ciruelos en flor.
Al mirarlos, despliegan todo su caudal de fantasía.
Sé que Gastón escribe mi nombre en el barro, al amanecer,
lo sé, porque mi cuerpo es ave hacia su nido.
Cuando anochece, el cerro de los dragones es azul,
y en mis espejos mágicos,
puedo ver su casa en la sombra.
Amo su sonrisa a media luz,
sus piernas largas de tijeras filosas,
su barba oscura y sus lunares.
Puedo ver en los espejos la maravilla.

8 de noviembre de 2009

Te ofrezco para tu viaje...


Ahora lo sé: tu viaje es inevitable.
Vengo a ofrecerte entonces algunas cosas
para el camino.
Senderos claros de día,
y por la nche, un séquito de luciérnagas
como antorchas.
A tu paso, se abrirán las jaulas de los cardenales mas bellos,
jamás vistos,
e irán haciendo dibujos fulgurantes sobre tu cabeza.
Voy a darte cuadernos y lápices
para que escribas lo que se te ocurra.
Te daré imágenes de barrios
con casitas iguales y un sol inmenso
en el medio de la plaza principal.
No te preocupes, también vengo a ofrecerte
tu guitarra, tus cáctus, tus libros,
y el recuerdo de una noche sin luna en la playa.
Vas a llevarte aromas, la torta de chocolate,
y caramelos de eucaliptus.
La voz de una mujer en la lluvia,
la risa de un amigo,
un cristal,
una ventana, para que nunca sea lejos.
Ahora lo sé: tu viaje no tiene fin:
estarás volviendo en el arco iris.
Tengo morrales repletos de poesía para ofrecerte
y todo es tan poco.
Mis sueños, mi voz, mis preguntas, mis respuestas,
mis venas, mi sangre,
morrales repletos de amor, para vos, mi amor,
en tu viaje de luz.

31 de octubre de 2009

Te perdí


Creo que te perdí.
Tracé mapas equivocados,
y extravié tu geografía de hombre solitario.
Cada península por la que soñé alguna vez,
sobrevolar, acabó su destino de páramo desértico
cuando dejaron de aparecer tus ojos
en mis días de invierno.
Te perdí.
Entre tanta ruta, tanto itinerario incierto,
hallé una colina donde crecía tu risa,
como manzano en la lluvia,
y resulta que ahora salió el sol.
No distingo el árbol,
y tu voz es apenas un viento del sur.
Te perdí una noche, vos sabés qué noche.
Atrincheraste todos los caminos,
borraste las escalas, los paralelos y meridianos,
me dejaste sin puntos cardinales,
paria, en una tierra sin milagros.
Perdí la luz de tu cintura,
el lunar de tu mentón,
tu pelo de tormenta, el faro de tus ojos,
perdí la lluvia sobre el manzano.

4 de octubre de 2009

Regreso


Hay palabras en la lluvia, en el viento,
en los trenes de la madrugada,
en la luna blanca de las 4 de la tarde,
hay palabras mitigadoras, quejumbrosas, soeces,
triviales, sencillas, permitidas, prohibidas.
Hay palabras en los sótanos, en las iglesias,
en las montañas, en el nacimiento del arco iris,
impronunciables, silenciadas, ahogadas,
palabras entre risas, entre lágrimas...
Inaudibles, palabras que pronunciadas al azahar,
son con el tiempo, inolvidables.
Hoy hay una sola palabra que viene a mi cabeza, desde mi corazón,
pretende ser verbo, conjugado en cualquier tiempo y lugar.
"Regreso" es la palabra, incierta, fugaz, carente de certezas, anhelante...
"Regreso" para que suene en los rincones mas oscuros de la ausencia,
y sea tu piel, tus lunares, tu risa.

Regreso es claridad..

27 de agosto de 2009

La flecha


Mi flecha apuntó hacia el norte,
yo estaba en el sur. En las veredas arboladas,
entre tilos y naranjos bajo la lluvia.
Yo estaba en el sur. Mi flecha apuntó hacia el origen,
hacia el nacimiento.
Mi flecha fue hacia la niña de trenzas y moños cuadrillé,
y también hacia la mesa de la mujer sola, mesa de café y membrillo,
hacia un jardín con un árbol que parecía no crecer,
pero que ahora crece.
Yo estaba en el sur, propiamente sur.
No traje a mis muertos, ellos aguardan,
uno, bajo la sombra de un paraíso,
otro, en un ataúdo donde yo le dibujé corazones.
Entonces mi flecha apuntó hacia el norte, y en mi puerta aguardo
un perfume de hombre fresco,
de hombre ideal, como quien dice.
Aguardo unos ojos de canela, mas lindos que la mañana,
mas vivos que enero,
mas profundos que un pozo de agua.
Yo estaba en el sur,
mi flecha ahora no se detiene.